Fiestas vivas y coreografía olfativa
Cuando la música sube y los grupos se mezclan, el aroma debe moverse como un dj atento: transición, capas y respiros. Divide el espacio en zonas con intensidades distintas y tiempos calculados. Permite que la pista sea más limpia y el bar más expresivo, mientras la terraza refresca. Así los recuerdos se anclan sutilmente, y al día siguiente se comenta la atmósfera sin saber que la historia la contó una vela.